AC/DC AGOTA EN TRES HORAS LAS 55.000 ENTRADAS PARA SU CONCIERTO DEL 5 DE JUNIO EN EL ESTADIO VICENTE CALDERÓN DE MADRID

En sólo tres horas, AC/DC ha colgado el cartel de “No hay entradas” para su concierto del próximo 5 de junio en el estadio Vicente Calderón de Madrid. Tres horas han durado las 55.000 localidades para esta actuación, que se enmarca dentro de una gira por Europa que también pasará el 31 de marzo por el Palau Sant Jordi de Barcelona (entradas agotadas), 2 de abril en el Palacio de Deportes de Madrid (entradas agotadas), 4 de abril en el Bizkaia Arena de Bilbao (entradas agotadas) y el 7 de junio en el Estadi Olímpic Lluís Companys de Barcelona.

Se trata de la gira europea Black Ice, que comienza el 18 de febrero en Oslo y termina el 30 de junio en Glasgow, después de 48 conciertos con prácticamente todas las entradas vendidas. En esta gira, AC/DC presenta su último álbum Black Ice, que entró directamente al nº1 en la lista de los más vendidos en España con un Disco de Platino.

El regreso de AC/DC con el álbum Black Ice después de ocho años de silencio ha sido uno de los grandes acontecimientos musicales de 2008. Dos semanas nº1 en España y nº1 también en medio mundo y las entradas agotadas en pocas horas para todos sus conciertos refleja que la vuelta de AC/DC ha sido por todo lo alto, algo que también queda patente en las críticas de Black Ice en los medios de comunicación españoles e internacionales. Además, esta misma semana la IFPI (Federación Internacional de la Industria Fonográfica) ha certificado que Black Ice es el segundo disco más vendido en el mundo en 2008.

Producido por Brendan O’Brien y grabado en The Warehouse Studio de Vancouver (Canadá), Black Ice es el 15ª álbum de AC/DC y contiene 15 nuevas canciones, entre las que destaca su primer single Rock’N’Roll Train. AC/DC comenzó el 28 de octubre en Estados Unidos una gira mundial. Es la primera del grupo desde 2001 y las 55.000 entradas vendidas en tres horas para el concierto del 5 de junio en el estadio Vicente Calderón de Madrid refleja que la banda australiana no ha perdido un ápice de su potencia ni de su popularidad.